dimarts, 14 de maig de 2013

Thoreau. La vida sublime



Una vez más, la Editorial Impedimenta nos sorprende con una historia clásica presentada de manera impecable en una novela gráfica a cargo de A. Dan y Le Roy bajo el título “THOREAU. La vida sublime”, recordaremos una figura importante en la historia y una manera de pensar que hoy en día sería considerada tan peligrosa como entonces, pero que en ciertos aspectos nos podemos ver reflejados.

Además de tratar con rigurosidad las vivencias de Henry Thoreau, se desprende un gran trabajo de investigación y documentación palpables en el prólogo y en la transcripción final de la entrevista que uno de los autores, Le Roy, le hizo a Michael Granger, profesor emérito de literatura americana del siglo XIX en la Universidad de Lyon.

Si os preguntáis quien fue Henry David Thoreu, descubriréis en esta obra que fue escritor, poeta y filósofo estadounidense, de tendencias trascendentales y puritano. Autor de obras como “Walden” publicado en 1854 que narra su vida en los bosques, ya que quiso experimentar la vida en la naturaleza, por lo que en parte de esta obra reconoceréis sus años vividos en un bosque cerca de Walden Pond, cerca de su familia y amigos en Concord.

Recordado sobre todo como autor de “La desobediencia civil”, en la cual podemos entrever sus ideas políticas, unas ideas que se podrían resumir afirmando que el gobierno no debe tener más poder que el que los ciudadanos estén dispuestos a concederle, llegando al punto de proponer la abolición de todo gobierno. Sus ideas influyeron a personajes como Lev Tolstoi o Mahatma Gandhi.

Este ilustrado, el segundo de la colección “el chico amarillo”, capta a la perfección la esencia del carácter revolucionario de Thoreau a la vez que realiza un agradable paseo por las ideas fundamentales de sus dos grandes obras.

El cromatismo juega con los tonos verdes y ocres, estos envuelven al lector en la calidez de la lectura que combina de manera única la inteligencia de las sentencias de los globos con un dibujo caracterizado por un trazo firme y destacando a los personajes y su compleja emotividad por encima de los fondos o marcos que acompañan sin robar protagonismo a la acción principal.

Un bombón que nos ofrece Impedimenta y que se adapta a una de las frases más reconocidas de Thoureau: “No importa cuán pequeño pueda parecer el comienzo: lo que se hace bien, bien hecho queda para siempre”.

Alucinario



Esta obra se nos presenta como una simple recopilación de veinticinco relatos, pero nada más lejos de la realidad, estos relatos pueden recibir muchas etiquetas, pero la de ser simples no encaja por ningún lado.

Lur Sotena es guionista y realizador de cortos, y trabaja la poesía visual y la fotografía conceptual.  No conocía nada de su obra hasta que “Alucinario” ha caído en mis manos y me ha mostrado parte de la mente, de la fantasía y de las aspiraciones de la mano que los ha escrito. No hay nada más gratificante para un lector que descubrir un talento oculto para él hasta el momento.

Mi primera impresión después de leer la contraportada del libro fue de curiosidad, me atrapo con una sencilla frase que esconde un todo “… en el que se construye con habilidad un brillante caleidoscopio, una compleja cartografía de los sueños, deseos y fantasías de los seres humanos.” A partir de ese momento necesite descubrir más.
No sé si el orden de publicación de los relatos es premeditado, pero si leéis el primero titulado “La llave” estáis perdidos, habréis caído en las garras del autor y no podréis escapar hasta finalizar todos y cada uno de ellos. Todos muestran una gran sensibilidad y un pedacito de sueño de muchos de nosotros, se hace realmente agradable leer entre líneas y comprobar que aunque sea en forma de relatos cortos el regusto que queda en la mente del lector y las cavilaciones que este se ara a posteriori alargan la sombra de la letra impresa al imaginario personal de cada uno.

El estilo pulcro, limpio, rico en lenguaje y con florituras poéticas llegan a transformarlos en poesía narrada. Sentimientos de tristeza, soledad, melancolía y muerte invaden el aire como si el libro quisiera extraer el aliento de nuestros pulmones. Acompañado por las ilustraciones de Alfredo Montaña, de aire cubista o post-modernista, que ansían reducir las figuras a elementos simples geométricos y todas ellas en blanco y negro acompañan los relatos dotándoles de su propia interpretación. El único color que observareis será el de la portada y bajo las cubiertas una página en rojo rompe las tonalidades frías de las ilustraciones.

Los relatos son dinámicos, con un tempo marcado allegro, ricos en descripciones de paisajes, de personajes y del tiempo, ya sea como parte del día o estación del año.
Una muy buena recomendación que nos llega de la mano de la Editorial Eneida, un regalo lleno de sorpresas y emociones.

Casi de cada relato he marcado una frase como mínimo, una sentencia que muestra una verdad de la vida y para concluir me gustaría parafrasear una de ellas.
“No digas nada si no es más bello que el silencio.”