dijous, 26 de juny de 2014

Querido Atticus



Querido Atticus ha sido toda una revelación, un soplo de aire fresco y una lectura con dos visiones dependiendo del lector, me ha sorprendido gratamente, cosa un poco difícil cuando pasas media vida entre libros.

Sinceramente, confieso que mi primera impresión al tener el ejemplar en las manos y ver que era de RBA Molino, un sello dirigido al público juvenil, fue pensar que me aburriría, que no descubriría nada nuevo y que sería una lectura ligera y sin complicaciones. ¿Cómo se puede estar más equivocado? Jamás, repito, jamás juzguéis un libro por su portada ni por el sello que la firma.

Para todos aquellos jóvenes que no han leído “Matar a un ruiseñor” o visto la película, os diré que su autora es Harper Lee, quien ganó el Premio Pulitzer precisamente con esta obra.

Atticus es un abogado idealista que luchará contra las desigualdades, digamos que es un personaje que muestra lo bueno y digno que debería existir en la abogacía y en la voz del pueblo. La autora se inspiró en las observaciones sobre su familia y sus vecinos, así como en un incidente ocurrido cerca de su ciudad en 1936, cuando tenía 10 años de edad.

Dicho esto, podemos entrar en nuestra novela.

Nuestra protagonista es la joven de doce años Sarah Nelson, una niña muy madura para su edad, con un pasado terrible que pesa sobre sus espaldas, su madre intento matarla de pequeña, ella sobrevivió, pero su hermano gemelo Simon no. Su padre bebe más de la cuenta y cuando el pasado regresa a sus vidas huyen escondiendo la cabeza bajo tierra, pero este verano todo va a cambiar.

El profesor de lengua les pide que escriban cartas durante el verano, lo que este no sabe es que Sarah está acostumbrada a vivir en dos mundo, tiene dos diarios, un visible y el de verdad, vive como una niña de su edad menos cuando llega a casa y se ocupa en parte de su padre. Este verano ha decidido cambiar las tornas.

Sarah se siente como un libro sin leer esperando saber qué le pasará, pero el lector tendrá la suerte de acompañarla en el momento más catártico de su vida.

Conoceremos a Sarah a través de las cartas que le escribe a Atticus, personaje de su novela preferida, donde abr su corazón y espera encontrar respuestas dejando libre su mano y pluma.

Sarah no hará este viaje sola, crecerá junto a Charlotte, una vecina joven que le hace de canguro, el hermano de esta Finn, alguien que le mostrará a Sarah su amor por las letras y las palabras, la Señora Dupree se vecina desconsolada pero con un corazón de oro y Lisa, su compañera de clase que le da el toque más juvenil a la historia y no nos podemos olvidar de su mejor amiga Planta.

Los jóvenes que lean Querido Atticus se verán abocados a leer “Matar a un ruiseñor” cosa que merece un punto extra para Karen Harrington, dado que no solo les regala una gran historia, sino que les invita a descubrir otra, y a todos aquellos no tan jóvenes podrán leer la novela con una profundidad más imperiosa y sublime, sentirán la injusticia de la vida y la lucha por superarse y dejar atrás el pasado.

Solo voy a plagiar las palabras de Finn, dado que resumen a la perfección el personaje de Sarah “Sarah Nelson, eres muy especial, de una forma en que ni siquiera comprendes todavía”.

Queridos amigos, Sarah os está esperando para compartir su vida con vosotros!