dissabte, 5 de juliol de 2014

Beatiful Stranger



Llega a nuestras manos la continuación de Beautiful Bastard, por fin podemos descubrir que paso después de cerrar el libro. 

Beautiful Stranger, continua con la línea temporal de la anterior, han pasado solo unos pocos meses y se perfilan cambios visibles en la estructura. Los personajes se han trasladado de Chicago a la Gran Manzana de Nueva York. Nuestros queridos Chloe y Bennett, pasan a ser personajes secundarios que relegan su voz a dos nuevos protagonistas.

Si no habéis leído la primera quizás os perdáis en alguna referencia, pero sus autoras Christina Hobbs y Lauren Billings hacen un gran esfuerzo para centrar las referencias dándoles un espacio concreto, cosa que acompaña al lector novel en una aventura apasionante y apasionada.

Nuestros nuevos protagonistas son Max, un playboy, rico, inteligente, un poco sinvergüenza y amigo de Bennet desde la Universidad, y ella es Sara, amiga de Chloe, una mujer joven que se siente mayor, con un pasado con el que acaba de romper y decide cambiar la vieja Sara por una nueva Sara más atrevida, más vibrante y donde los hombres y las relaciones no tiene motivo de ser. Cada uno de ellos nos explicara con su propia voz su visión de la historia, posicionando al lector en la cara y la cruz de la relación.

Una novela donde los estereotipos de mujer busca amor y una relación y el hombre solo sexo y un tal vez te llame son intercambiados, al principio se nos presentan dos desconocidos que se conocen en una discoteca y después de un aquí te pillo aquí te mato no deberían volverse a ver, pero cosas del destino sus amigos en común propiciaran un segundo encuentro que derivara en el descubrimiento de la Sara escondida detrás de la fachada de lo correcto y de un Max poco acostumbrado al sentimiento de posesión, de cario, de protección y quién sabe si de amor.

Una historia que rompe con tabúes como el voyerismo, lo prohibido y lo considerado correcto socialmente. 

Una novela a cuatro manos que derrocha ironía, sensualidad y calor, sin olvidarse del sentimentalismo, el dolor y la pena. El pasado marca muchos corazones, pero a su vez transforma a las personas mostrándolas como son realmente, aquello que esconden en su caparazón y que está esperando para salir a la superficie. 

Nunca un whisky tuvo un sabor tan especial ni una biblioteca fría subió tanto la temperatura.  

Después de leer a su antecesora, creo que esta segunda entrega se centra mucho más en la relación entre los personajes principales, cosa que provoca un salto sin red, con pocos personajes secundarios y donde se encuentran a faltar personajes de la anterior entrega como la familia de Bennet. Dicho esto me gustaría destacar el personaje de George, espero que en próximas entregas lo rescaten de su mesa y nos muestren un poco más de él.

Debolsillo, con sus portadas en blanco y negro destacando en color solo el título original de la novela, sabe cómo llamar la atención, ha apostado por relaciones secretas y prohibidas, por insolencia, sensualidad y deseo. Una saga tan en boga que ya ha vendido sus derechos para su adaptación cinematográfica.