diumenge, 14 de setembre de 2014

La herencia



Por María Valle Viña


Hoy os presentamos una novela con un argumento que no podemos imaginar cuando leemos su título. Una novela que nos transporta a una historia de coincidencias, persuasión, errores, mentiras, oportunidades, azar, avaricia, comedia, aventuras y reflexiones.

En La Herencia nos presentan al joven e inexperto Andy Larkham que llega tarde al funeral de su antiguo profesor. Y no sólo eso, sino que irrumpe en otra capilla. Avergonzado de su error, prefiere quedarse hasta el final del servicio y se convierte por ese mero hecho en el heredero de veinte millones de euros. 

Poco después conoce a la hermosa Janine, hija de su misterioso benefactor y descubre que, junto con la ingente suma de dinero, ha heredado una misión que no imaginaba verse obligado a cumplir. Ésta lo lleva a involucrarse en una trama cuyo origen se remonta al genocidio armenio en Turquía de 1915 y a emprender un viaje que explora las consecuencias de las oportunidades perdidas. 

El autor de la novela es Nicholas Shakespeare que nació en 1957. Hijo de un diplomático, pasó buena parte de su juventud en el Extremo Oriente y Sudamérica. Se ha desempeñado como periodista para la BBC y editor literario. Sus novelas están traducidas a veinte idiomas. Entre ellas “La visión de Elena Silves” ganadora del premio Somerset Maugham y “Secrets of the sea”. Ha sido finalista de los premios Booker, Impact y del Betty Trask. 

El libro que se edita en Duomo Nefelibata, colección de narrativa de Duomo, nos presenta la novela en cinco partes distintas que nos sorprenderán a medida que avanzamos en nuestra lectura. 

Cuando iniciamos La Herencia nos encontramos con un libro divertido, de excelente argumento, cuya moraleja se centra en la naturaleza de la avaricia y el absurdo de nuestros tiempos. Su autor, el inglés Nicholas Shakespeare consigue una novela amena, absorbente, con una gran fuerza narrativa, llena de matices y de escenarios que nos transportan a distintos espacios y épocas.

Acabare con unas palabras de Santiago Roncagliolo, que reflejan muy bien la esencia del libro: “La Herencia comienza como una comedia, se convierte en una novela de aventuras y cierra como una reflexión sobre el azar y el destino”.