diumenge, 21 de setembre de 2014

Persiguiendo a Silvia



Elísabet Benavent nos enamoró con la tetralogía de Valeria, (En los zapatos de Valeria, Valeria en el espejo, Valeria en blanco y negro y Valeria al desnudo),  con ella descubrimos una literatura actual, fresca, enfocada a mujeres jóvenes y quizás adictas a Sexo en Nueva York, una visión de la vida desde una perspectiva joven.


Afortunadamente, su pluma no se ha secado y nos vuelve a encandilar con Silvia, la protagonista de una nueva saga que se nos presenta con la primera entrega Persiguiendo a Silvia.


¿Quién es Silvia? Silvia es una joven alocada, sin filtro verbal, espontanea, joven, trabajadora, con una familia un poco complicada y un jefe cañón.


Silvia podría ser nuestra nueva mejor amiga o nuestra vecina. 


Pero realmente, Silvia no se conoce en absoluto, también es frágil y vulnerable, tiene un corazón de oro y por desgracia este ha caído en las manos de  Álvaro, el jefe cañón. 


La vida de Silvia no es fácil, está obsesionada con él, se insinúa, le tira los tejos, hasta que un día decide que su obsesión no es buena y lo mejor es darse tiempo para curar su corazón, pero en ese momento es Álvaro quien ataca, quien la introduce en un torbellino de sensaciones y de sexo, pero ella quiere más.


La novela juega muy bien con el tempo, empieza explicándonos que Silvia y Álvaro lo han dejado y de manera retrospectiva nos explica su historia con todo lujo de detalles, estos capítulos se irán intercalando con una preciosa historia que nacerá en un amanecer frente al mar donde Silvia conocerá a Gabriel, un cantante de rock famoso con quien entabla una relación de amistad y simbiosis.


Persiguiendo a Silvia no se refiere a la persecución de Silvia por Álvaro, o a la inversa, ni sobre su relación con Gabriel, sino que es mucho más profunda, se refiere a la persecución de la propia Silvia por descubrir su propia identidad.


¿Qué es el amor? ¿Es solo sexo? ¿Es amistad? ¿Es comprensión? Estas preguntas son las que hacen que el corazón de Silvia se divida entre sus dos hombres.


Elísabet Benavent tiene la capacidad de crear una afinidad con el lector y construir unos personajes tan bien construidos que apetece poder hablar con ellos, apetece zarandear a Silvia para que abra los ojos, darle una buena patada en el culo a Álvaro y abrazar con dulzura a Gabriel, sin olvidarnos de personajes secundarios como la loca amiga de Silvia Bea o sus hermanos.


Suma de letras sabe cómo atrapar a sus lectoras más fieles, nos dejan con la miel en los labios y afortunadamente podemos descubrir ya en las librerías el final de la historia de Silvia en “Encontrando a Silvia”.