divendres, 7 de novembre de 2014

La ladrona de vestidos



Por Àngela Sánchez Vicente


Ropa, zapatos, Paris, aspiraciones, libros, patrones y telas son los ingredientes a mezclar en la coctelera para que salga una novela brillante y femenina como La ladrona de vestidos.

Nos ha encantado, es una evolución buena e internacional de “El tiempo entre costuras” que no decimos que sea malo pero este tiene mucha más dimensión, emoción y una sutil atmosfera que nos enamorará de principio a fin.

Lógicamente la moda es el ingrediente principal y apariciones como Chanel, Lanvin, Hermès y otros grandes nombres de la moda nos llevarán mucho más allá de la pasarela.

En el momento en que los focos se apagan es cuando reluce la luz y la esencia de esta gran novela en la que conocemos la vida de Alix, nuestra nueva amiga y protagonista.

Alix acaba de llegar al París de los años treinta con mucho talento y elegancia pero… ¿Eso valdrá para construir su propio nombre? ¿Se sentirá pez de otra pecera? ¿Cómo logrará que su nombre resuene por los tabloides y esté en boca de las mujeres más exclusivas y ricas de la sociedad?

Su ambición no tiene fin y su altanería tampoco, al principio parece que le deban y no le paguen, no entiende el rechazo y advierte que ya vendrán cuando se harten de lucir siempre lo mismo.

Unos timadores que se ganan la vida con falsificaciones se darán cuenta de su talento innato y su capacidad por copiar patrones e inspirarse en estampados. ¿Caerá en la trampa? ¿Traicionará sus ideales y a sus referentes?

¡Apostemos por un no! 

Trabajará duro, vivirá muchas sombras y alguna luz pero su sueño seguirá intacto aunque los días pasen y Paris se le vuelva un poco en contra. A veces hace falta tocar fondo, abandonar el camino… ir a encontrarse a uno mismo y renacer. ¿Lo logrará?

Seguro que Memé tendrá mucho que ver en su futuro de una manera que os sorprenderá.
Natalie Meg Evans nos regala un traje hecho a medida delicado como el algodón y valioso como la seda asiática de la mano de la confianza de Lumen.

¡Preparaos para la guerra de la moda en la ciudad de la luz, las armas no serán bombas pero las malas lenguas y las tijeras pueden hacer mucho daño!

¡Un must-have de la temporada!