dilluns, 4 de maig de 2015

El misterio de la mosca dorada



Por Raúl Gotor


Un tren camino a Oxford, en él los protagonistas de ésta obra maestra: Robert Warner, reconocido dramaturgo que presenta su obra Metromanía junto a Sheila, su joven directora y que viaja con su mujer, Rachel West. 

Nicholas Barclay deseoso de conocer al gran organista Donald Fellowes, el cual es objeto de amor de Jean Whitelegge, un amor no correspondido ya que Donald bebe los vientos por Yseut, la gran protagonista de Metromanía.

Metromanía, la gran obra de la cual todo el mundo habla será protagonizada por Yseut y su medio hermana Helen. Ambas son la cara y la cruz de una misma moneda: Helen amada por todos, Yseut odiada unánimemente.

La providencia coloca como espectadores de la obra a Richard Freeman, jefe de la policía de Oxford y Nigel Blake fan de Robert pero sobretodo de Helen, del cual está enamorado en secreto. 

Nigel sabe que allí se encontrará con otro mito para él: su antiguo profesor de Lengua y Literatura Inglesa, Gervase Fen, el cual es conocido además por poseer una mente analítica sorprendente.

Metromanía además de ser un hecho social y cultural enorme en su época, se convertirá en un hervidero de odios, envidias y misterios de los cuales no todos saldrán vivos para tomar el siguiente tren de vuelta a Londres…y uno de ellos será el verdugo.

Misterio no, lo siguiente, en esta obra maestra de 1943 escrita por Edmund Crispin, experto en crímenes de “habitación sin escape”, estudiante de Oxford, organista y amante de las novelas de detectives que fue capaz de crear un protagonista como Fen a la altura de otros como Holmes o Marple y 70 años después, dejarnos disfrutarlo.

Gracias a Editorial Impedimenta nos llega El misterio de la mosca dorada, una de aquellas obras que das gracias poder leer en pleno siglo XXI. Era de prisas, simplicidades y ajetreos que muchas veces da a luz historias de lectura demasiado fácil. 

Bienvenidos a la literatura de los años 40, rebosante de connotaciones literarias que mama de padres del género del suspense como Agatha Christie. Permitámonos abrir nuestra mente a lecturas con dobleces, a jugar con nuestra inteligencia y aceptar retos cognitivos.

Una novela hecha para disfrutar, para pensar, con unos personajes claramente definidos, fuertes, de aquellos que traspasan las páginas y no se quedan en el olvido. Disfrutadlo y ¡adivinad quien de los 11 personajes puede ser el asesino antes de que no quede ninguno!