diumenge, 19 de juliol de 2015

No todo fue un sueño



Desde aquí sigo buscando en el cielo los ojos verdes de Connor y el alma de Ginebra, no sé qué les deparará su futuro más allá de las palabras de Caroline March quien nos los presento en “Búscame en tus sueños” y ahora nos regala una segunda oportunidad para descubrir un amor que será leyenda entre sus seguidoras No todo fue un sueño.

Un amor que ya estaba escrito, una historia relatada desde el pasado, un reencuentro esperado y el descubrimiento de una posible felicidad negada.

Vergara nos lleva de la mano de nuevo a un viaje en el tiempo donde Ginebra partirá desde nuestro presente a la Escocia  del siglo XVIII, su alma viaja a través del tiempo para reencontrarse con su verdadero amor, un hombre de las Highlands, ligado al honor y a su clan y el único capaz de ver en sus ojos su verdadero yo.

La historia se complicará dado que la época es convulsa y los levantamientos contra los Ingleses crean un mapa de Escocia que muestra de antemano, y más viniendo del futuro, que se encuentran en el bando perdedor.

El toque maestro que me ha gustado mucho ha sido el introducir en ese pasado más personajes del presente, todos ellos ligados de una u otra manera con Ginebra, no os daré sus nombres dado que entonces la sorpresa no sería tal.

Los personajes que ya conocimos han ido evolucionando y sus caracteres se han ido fortaleciendo, lo único que parece mantenerse igual es el desconocimiento de todos ellos de que en el cuerpo de Annalise vive Ginebra, aunque el secreto durará poco.

Me gusta el contraste de nuestro presente con el pasado, como hechos cotidianos o referencias incluso televisivas dejan atónitos a unos rudos highlanders.

Todas las que hemos leído historias románticas, sobretodo centradas en escocia, suelen caer en el tópico de “Yo Tarzan y tu Jane”, pero Caroline March nos muestra unos hombres fuertes capaces de amar de corazón, de escuchar a las mujeres y de intentar ser más sus compañeros que sus dueños (dado la época) y ella son valientes, atrevidas, unas fieras capaces de luchar por sus familias con uñas y dientes, de sacrificar sus propias vidas por la de aquellos a los que quieren y demostrando ser únicas.

Casi podréis sentirlas, entre sus hojas se atesora un tiempo perdido, recuerdos y deseos de dos jóvenes que lucharan por su destino.

Si os preguntáis si la novela se puede leer sin su predecesora os diré que sí, dado que la autora intenta situar y dar contexto a todo lo acontecido con anterioridad, pero personalmente creo que sería una lástima perderse el compendio perfecto entre la primera entrega y su conclusión.

¿Preparadas para luchar por el amor aunque sea en otra vida?