dilluns, 28 de setembre de 2015

El bar de las grandes esperanzas



Por Ángela Sánchez Vicente


Hoy os presentamos una obra maestra que nos emocionará, nos angustiará, nos llenará de esperanza en un cóctel muy selecto que sólo se puede degustar en este bar, en El bar de las grandes esperanzas, dónde sus personajes principales son tan pintorescos y diversos que otorgan a la novela mil y un matices diferentes y a la vez unitarios.

El día necesita de su noche, la luna de su sol, las lágrimas necesitan sonrisas y el blanco necesita el negro. 

Aquí cada personaje es un polo opuesto, un ente creado con sumo mimo y una visión psicológica muy profunda que nos ayuda a empatizar con esta pandilla que ayudaran a nuestro nuevo amigo y protagonista a encontrar su rumbo.

Él es un joven al que su padre abandonó al poco tiempo de nacer y gracias a los esfuerzos de su madre logra llevar una vida normal aunque siempre faltará llenar ese vacío que nadie más puede suplir.

Él sabe analizar la vida y aprender, aprender y aprender de su entorno y de ese bar donde van a contar sus penas, a celebrar sus alegrías, a buscar compañía o la soledad de una copa llena.

Cada cliente le enseñará algo y sabrá desteñir el negro y transformarlo en miles de grises conociendo la condición humana y abasteciéndose de su gran sentido crítico, empático y a su inteligencia emocional.

De la pluma de J. R. Moehringer vuelve a salir una obra maestra que nos llenará de emociones en este Septiembre ocre.

Ya se ganó nuestro respeto con la obra “Open” que le valió un Premio Pulitzer y no por casualidad. El talento es innato y si además le sumamos la gran humanidad y una prosa con un ritmo muy bien acompasado podemos asegurar un éxito para nuestros sentidos. 

Gracias a Duomo nos encontraremos en un bar que se convierte en protagonista y personaje de la novela en una gran metáfora de lo que es la vida en sí, lo que somos nosotros, lo que nos marca, lo que superamos y la manera que tenemos de forjarnos nuestro destino.

Animaros y entrar al bar. Seguro haréis buenos amigos.