divendres, 18 de març de 2016

Pacto de matrimonio



Hoy llegamos de la mano de Jennifer Probst al final de la serie “Casarse con un millonario” con su cuarto título Pacto de matrimonio.

Nos reencontraremos por última vez con los protagonistas de las entregas anteriores “Matrimonio por contrato”, “La trampa del matrimonio” y “Matrimonio por error” aunque nos centraremos en la hermana mayor de los Conte.

Julietta es una mujer fría en los negocios, lista y con una lengua afilada que la ayuda a destacar en un mundo de hombres, aunque en su vida personal está sola y sus anteriores parejas le han hecho creer que ella es el problema cuando en realidad no ha encontrado a un hombre de verdad.

Julietta está a punto de cerrar el negocio de su vida cuando conoce a su nuevo socio Sawyer Wells, un amigo de su cuñado, un hombre fuerte con un pasado doloroso que solo deja entrever en las profundidades de sus ojos y con quien Julietta descubrirá el juego de la seducción siendo sumisa a un hombre autoritario que le hace perder los papeles.

Un cambio de las anteriores entregas donde el romance superaba en algunos grados los juegos de cama que en esta donde la autora introduce los roles de dominante y sumisa.

En esta entrega conoceremos también a Wolfe, un joven que lo ha pasado muy mal y que encuentra un apoyo incondicional en Sawyer y que poco a poco se abrirá a la familia Conte.
No todo será fácil, el juego de seducción luchará con el del ingenio y la ironía.

Una novela que se lee muy cómodamente, se intuye un final feliz dado que es un final de saga y sus entregas anteriores así lo demuestran, pero, y en este caso el PERO es mayúsculo, voy a cometer la herejía, si me atrevo, de arrancar la última página del Epílogo donde la autora nos da una visión del futuro de mama Conte y me niego a aceptarlo.

En poco más de una página la autora me ha hecho llorar y que mi vena furiosa saltará. Por muy bonito que lo escriba no era necesario ese final. Muchos lo consideraran muy romántico a lo Nicholas Sparks, pero una servidora, por una vez disiente.

Esa es la magia de la literatura, cada lector puede desde su propia manera de ver el mundo estar de acuerdo o no con la visión del autor, de compartir intensamente sus emociones con los personajes, pero la realidad es que cuando uno reacciona en una novela es que esta le ha llegado al alma, y para mí, de toda la saga a excepción de la primera entrega, el personaje de Mama Conte es insuperable.

Plaza & Janés nos ha regalado una saga familiar llena de enredos, encuentros y desencuentros, amor y pasión, pero sobretodo mucho sentimiento.

Os dejó sus primeras páginas para que os enamoréis de Julietta y Sawyer, solo una advertencia, la temperatura está a punto de subir y la Reina de hielo se va a descongelar.

Castello Sforzesco