dijous, 11 d’agost de 2016

Corazón del mar



Hoy llegamos al principio y al fin, al fin de la trilogía irlandesa de Nora Roberts y al principio de la nueva vida de Darcy y Trevor, nuestros protagonistas, sin olvidarnos de Jude y Aidan “Joyas del sol”, Shawn y Brenna “Lágrimas de la luna” y de nuestros amantes inmortales, Carrick, príncipe de las hadas y Lady Gwen que verán cumplido su destino tras trescientos años de soledad y espera.

Corazón del mar es el último título de la trilogía y en ella sus protagonistas están convencidos que el amor no existe para ellos, la lujuria y el deseo sí, pero que nunca serán capaces de enamorarse ni encontrar a nadie que los quiera no por lo que parecen o tienen, sino por lo que realmente son.

Una lección que aprenderán al son del latir de sus corazones, una magia poderosa que les abrirá la puerta a un futuro que no habían soñado y a la posibilidad de romper un sortilegio que unirá a dos almas atormentadas en una de sola.

Una trilogía magistralmente hilvanada donde todos los protagonistas maduran y dan un paso al frente con valentía y con el corazón en la mano, una familia que crece por momentos mostrando lo bueno y lo no tan bueno de la convivencia, pero que destila amor en cada una de sus páginas.

No es de extrañar que la autora, sea una de las voces más reconocidas en la novela romántica, sus personajes son sólidos, podrían ser nuestros amigos, vecinos o conocidos, tienen dimensión por ellos mismos, sus descripciones transportan al lector a la bahía de Ardmore, al olor del mar enfurecido, al viento que golpea las ventanas y a las flores que crecen de joyas preciosas.

Una mezcla de tradición, folclore y sueños en tierras irlandesas donde no me importaría ir a pasar una temporada y respirar sus calles, compartir una pinta con sus vecinos y aprender un poco de gaélico.

Debolsillo nos ofrece una historia dulce y apasionada, con carácter propio y con la capacidad de dejar un suave regusto dulzón en el paladar del lector,  sus diálogos son rápidos, con grandes juegos de ironía y con miradas que dejarían asustado a un lector apocado.

Una lectura fresca y dinámica, que no deja indiferente dado que se sustenta sobre sentimientos como la amistad, la lealtad, la familia y el amor, altamente adictiva dado que desde la primera entrega conocemos a casi todos los personajes y es terminar uno y querer saber un poco más sobre ellos.

Una trilogía para aquellos que creen en la magia del corazón ante el poder de lo material, aunque como diría nuestra Darcy “intentaría quedarme con todo”.

No dejéis escapar la oportunidad de viajar a una Irlanda profunda y única. Os dejo sus primeras páginas donde surge el sortilegio que os atrapará entre ellas.