dijous, 25 d’agost de 2016

Calendar Girl. Abril, Mayo y Junio



Hoy vamos a arrancar páginas del calendario, en la primera entrega de “Calendar Girl 1” arrancamos Enero, Febrero y Marzo, ahora tras leer Calendar Girl 2 ya podemos arrancar Abril, Mayo y Junio.

Ahora podemos decir que ya hemos convivido con Mia la mitad de su camino y este cada vez nos sorprende más dado que cada mes es diferente y cada uno de ellos aporta a nuestra protagonista experiencias vitales que la ayudan a crecer como persona y a descubrir cómo quiere vivir ella cuando termine su año de escort.

Abril será un mes intenso y divertido para Mia, acompañará en su limpieza de imagen a Mason, jugador estrella de los Red Sox de Boston. Mason parece un inmaduro, impertinente y egocéntrico, pero poco a poco Mia descubrirá en él y en su familia un hombre de gran corazón pero incapaz de reclamar lo que quiere ¿Será Mia lo que quiere o el corazón de Mason ya no le pertenece?

En este mes, la autora, Audrey Carlan añade un poco de mal de amores intercalando a Wes, nuestro chico Enero y una revelación lógica si se mira fríamente pero no por ello sin menos dolor.

Abril es un gran mes para vivirlo en compañía.

Mayo será un mes tórrido en las playas de Hawái, Mia es contratada para publicitar bañadores de tallas generosas y aunque su cliente es el propietario de la firma, ella caerá rendida a la lujuria en brazos de un enorme samoano, Tai, que será su compañero en la campaña. Ambos saben que no son el uno para el otro, pero a nadie le amarga un dulce y menos cuando esté te ofrece ser tu hermano mayor para siempre.

En Hawái disfrutareis de la tradición, de la cultura, de sus paisajes y de la visita de Maddy y de Gin quienes darán un punto dulce y picante a la par.

Junio será un mes un poco más complicado, Mia deberá acompañar a Warren, un hombre entrado en años que solo la quiere como mujer florero, un senador que necesita una acompañante joven y bonita.

Mia hará su magia y le mostrará a Warren lo que tiene frente a sus ojos y parece no ver, aunque con ello se provoque un incidente que le mostrará a Mia quien son su familia.

Junio es ambivalente.

No os voy a contar los pormenores, pero cada entrega de esta saga se acerca más al lector, sentimos empatía por Mia, nos alegramos cuando puede ser feliz y sus objetivos se cumplen, del mismo modo que sufrimos con ella el mal de amor.

Planeta sabe cómo dosificar una gran historia y dejar suspirando por más a sus lectoras. Afortunadamente el tercer volumen está por llegar. Os dejo sus primeras páginas de este segundo volumen para que caigáis en la tentación.