dilluns, 17 d’octubre de 2016

La Catedral del Mar



Por Ángela Sánchez Vicente


Esta semana os presentaremos en La Petita Llibreria nuestras impresiones sobre la nueva novela de Ildefonso Falcones titulada “Los herederos de la Tierra” la ansiada continuación de La catedral del mar.

Pero para hacer justicia a tan insigne autor y a tan aclamado título queremos rescatar nuestro parecer sobre la primera parte gracias a la Nueva edición con prólogo del autor que nos ofrece Debolsillo con motivo del décimo aniversario de la edición.

Que este autor es un maestro de maestros no es ninguna novedad ya que en su amplia bibliografía hay éxito tras éxito pero de alguna manera La catedral del mar fue ese salto para que el público lo conociera mucho y mejor.

Como barceloneses le debemos un mayúsculo gracias dado que ha plasmado una novela increíble con muchísimos personajes alrededor de una de las más importantes iglesias de la ciudad; tan importante que se la conoce como la segunda catedral, la Catedral de los pobres o la Catedral del mar.

Siglo XIV, Barcelona. Bajo la Corona de Aragón, la Ciudad Condal se encuentra en su momento de mayor prosperidad y los habitantes del humilde barrio de pescadores de la Ribera deciden construir, con el dinero de unos y esfuerzos de otros, el mayor templo mariano jamás conocido: Santa María de la Mar.

Un vaivén de personajes que prestaran recursos materiales u horas de su vida a tan tremenda construcción verán como sus deseos y sus vidas se entrelazan para siempre.

Relaciones amorosas, odiosas, de respeto, de devoción y de otros múltiples sentidos se dan cita en la ribera.

Francesca y su hijo que por un lunar sabremos de quien es, revueltas populares, un padre dispuesto a matar por su hijo, la amistad de dos niños, escasez de suministros en Barcelona, la peste, la llegada de los judíos, la salvación de unos niños, el agradecimiento, condena de cárcel, pobreza, solidaridad, violencia… muchos ingredientes que sólo tan distinguido autor sabe dosificar para crear una novela tan cautivadora y adictiva como esta.

Todos la hemos leído y quien no lo ha hecho esta es su oportunidad, una obra que toda biblioteca personal debe tener. 

No os explicaremos mucho los entresijos, es necesario que la desgranéis vosotros mismos sabiendo en qué periodo histórico estaba contextualizada y como se ordenaba la sociedad en esos días.

¿Os animáis a poner una piedra en esta catedral? 

¡Venga va! Se merece una buena lectura.