dijous, 3 de novembre de 2016

Calle Jamaica



Después de pasearnos por la Calle Dublín de la mano de Joss y Braden y de Ellie y Adam, nos trasladamos muy cerquita a la Calle Londres con Jo y Cam, sin olvidarnos de Cole, finalmente hemos ido de visita a la Calle Jamaica, donde Liv y Nate tienen mucho que contarnos.

Samantha Young nos presenta una serie donde sus libros se pueden leer de manera independiente a no ser que seáis del tipo de lector que queda fascinado por personajes muy reales, personajes jóvenes, con la vida por delante pero con un pasado muy duro que sobrellevar e historias románticas llenas de altibajos, tira y aflojas y muchos enredos, si sois de este tipo de lectores, empezad por el primero dado que aunque se puedan leer por separado, los personajes protagonistas de uno forman parte de los personajes corales en las otras y sus historias continúan en un huso cronológico.

Ediciones B bolsillo nos regala una historia apasionada, una amistad profunda y nos muestra con estas historias que la familia no solo son aquellas personas con las que compartimos adn, sino que son aquellos que nos quieren, que nos cuidan y que hemos elegido nosotros mismos para compartir con ellos lo bueno y lo malo de nuestras vidas.

En Calle Jamaica el protagonismo lo recogen Olivia, la joven prima de Jo que ha llegado de Estados Unidos con su padre a instalarse en Escocia, es una joven muy seria, muy recatada, gran amiga de sus amigos pero excesivamente tímida con los hombres a excepción de aquellos que no la atraen y de Nate, su mejor amigo y de quien no puede pensar en otros términos dado que es un Don Juan empedernido.

Nate es un hombre alto, fuerte, seguro de sí mismo y con unos ojos oscuros donde perderse, su alma esta atormentada por el pasado y encuentra en Liv una gran amiga hasta que esta le pide que la ayude a poder hablar con los hombres dada su poca experiencia, una cosa lleva a la otra y la amistad empieza a desdibujarse y aparecen los fantasmas del pasado.

En esta novela descubriremos el gran sentido del humor y de la ironía de la autora plasmada en los comentarios de la inocente Liv y como esta despierta al mundo sensual con Nate.

Una novela rápida de leer y previsible, ¿pero quién quiere leer una historia romántica con toques dramáticos sin esperar encontrar alguna esperanza en su final?

Los sueños se pueden hacer realidad si uno es suficientemente fuerte como para luchar por ellos y plantarse ante la disyuntiva de perderse en el camino.

La dualidad de Liv y su evolución contrasta con la evolución de Nate, quien pasa de ser amigo a ser algo más indefinido hasta el punto de ser sobreprotector.

Y por si fuera poco la tensión que crean sus personajes principales, descubrimos cómo han evolucionado los personajes de las novelas anteriores. 

Solo se me ocurre buscar nombres de calles de Escocia para poder adivinar cuál será su próxima parada.



Un puñado de amigos y dos cerezas



Hoy conoceremos a una autora que escribe con el corazón y desde la nostalgia, Rosa Grau, nos recuerda aquellos amigos que tuvimos en nuestra infancia y juventud, unos personajes que en perspectiva parecen distantes y lejanos pero que marcaron nuestros corazones.

En Un puñado de amigos y dos cerezas nos calzaremos las chanclas de Crisi, una joven que ha ido de Málaga a Malagón, su primer amor fue el amigo de su hermano Carlos, y esté le rompió el corazón, desde entonces su vida amorosa ha sido un desastre, la salud también le ha dado algún disgusto y en el ámbito profesional ha sido estafada y robada. ¿Qué más le puede pasar?

Bien, la respuesta es una reunión de viejos amigos y que el chico que le rompió el corazón aparezca como un adonis con una morticia de plástico agarrada a su brazo, eso sin olvidarnos que cuando nos solemos reunir en grupo a recodar viejas batallitas siempre hay quien recibe un poco de jarabe de palo.

Crisi es la ironía personificada, es lista y una fiel amiga, os vais a enamorar de ella y de sus amigos, incluso de Carlos, su hermano que es poco dado al sentimentalismo pero todo corazón. Mucho chico y pocas chicas, Rosa y Laura son un amor, con ellas os vais a reír sin quererlo, a mí me ha pasado, me he encontrado sonriendo involuntariamente. Los chicos en su línea, el sabio, el listillo, el divorciado y el ex, juntos son la receta perfecta, pero el juego de la ironía lo pone “morticia”, un personaje a quien apetece dar un par de sopapos y a quien las indirectas le salen bordadas.

Una novela dulce y cálida con una breve trama conspiratoria sobre robos y falsificación de obras de arte que sacará lo mejor de cada uno de ellos. Una conjugación perfecta entre una semana junto al mar y el recuerdo de lo vivido.

Una obra coral donde cada personaje es distinto, todos tienen su alma y son muy reales, las relaciones entre ellos son distintas pero su unión la marca el latir del corazón. En este punto debo decir que hay un momento donde no he podido aguantar las lágrimas, ya descubriréis el motivo pero ese instante marca una inflexión en el tempo de la novela que hasta el momento era pausado y tranquilo y pasa a ser un poco más dinámico.

Suma de Letras nos invita a un viaje al pasado, al primer amor y a la primera desilusión, a aquellos que nos ayudaron a crecer con sus propias dudas y errores y que aún nos acompañan en el camino que transitamos.

Una historia que no olvidareis fácilmente y que como un canto de sirena os seducirá página a página hacia el alma gemela perdida en el tiempo.

Aquí os dejo sus primeras páginas para que conozcáis a Crisi de primera mano y su banda sonora.