dilluns, 27 de febrer de 2017

Una flor para otra for


Queridas Guerreras, que largo se hace el tiempo entre entregas y que rápido pasa mientras tenemos entre manos la novela que nos invita a reencontrarnos con nuestros fuertes guerreros y sus aguerridas esposas.

Deseo concedido” fue el primer título de esta saga y tal y como reza su nombre concede el deseo de vivir intensamente en unas tierras y épocas lejanas acompañando a mujeres fuertes frente un mundo de hombres, “Desde donde se domine la llanura” nos invitó a descubrir el amor verdadero y la lucha por conseguirlo, “Siempre te encontraré” terminó con todo el azúcar de Escocia y hoy, finalmente Megan Maxwell nos regala Una flor para otra flor, un piropo, una promesa, una metáfora de igualdad.

Voy a intentar ser los más comedida posible pero ya auguro que me va a costar mucho, han pasado los años y ese niño que metía en líos a sus hermanas con sus travesuras ha crecido y se ha hecho un hombre de los pies a la cabeza, Zac es apuesto, mujeriego, ligón, cabezota y un gran laird, y en lo referente a su corazón, desde el momento que conoció a Sandra lo perdió, ahora tendrá la oportunidad de ganárselo o perderlo para siempre.

Sandra es terca, luchadora, una guerrera con gran corazón que ya ha despachado a cuatro prometidos ingleses, su sangre tira a Escocia, a un joven Zac  en cuyos ojos se perdió tan solo conocerlo, pero su abuelo y su primo le harán la vida imposible, ella se debate entre su madre y el respeto a su abuelo y su corazón.

Un inicio rápido en su presentación que marcará la desazón en el corazón de sus lectoras, junto a Sandra sufriremos, lloraremos y nos emocionaremos, sin olvidar que una guerrera lucha hasta el final para proteger a los suyos, y en este caso esto incluye a Angela y Kieran, a Zac, a Duncan y Megan, Niall y Gillian y Lolach y Shelma, quien por fin nos demostrará sus dotes de guerrera, quizás no con un arco o una espada, pero os sorprenderá con su inteligencia.

Una entrega en la que podremos contar con todos los protagonistas que poco a poco se han hecho un hueco en nuestros corazones, cada vez son más, ellos contra las locas decisiones de ellas, pero esa tónica, ese tira y afloja entre parejas y hermanos de una solidez increíble a la historia y un apoyo constante a la trama de los protagonistas.

Venganza, ira, asesinatos, amor, romance, amistad, lealtad, dos caras de la misma moneda en la que Sandra y Zac deberán jugar a lanzarla y descubrir si realmente Zac quiere a una guerrera o prefiere a una damisela y si Sandra está mejor sola dependiendo de si misma o compartiendo la carga con Zac, el amor de su vida.

Una novela que se lee de un tirón, es tan adictiva que en cuanto cierras la última página no puedes dejar pasar la oportunidad de repasar capítulos de todas las entregas anteriores, dado que la autora hace hincapié en las tramas ya sucedidas y produce un efecto de añoranza y lejanía con los protagonistas, como eran al principio que no hay más remedio que revivirlo página a página.

Esencia cuenta entre sus filas a la autora del momento, a la Jefa Guerrera, a la mujer capaz de sonrojar y hacer latir al corazón más frio y a su vez mostrar la más amplia humanidad del corazón.

Espero que pronto contemos con una nueva guerrera que le ponga las cosas complicadas al bueno de Aiden, un truhan que le conviene encontrar la horma de su zapato.

Mientras os dejo aquí sus primeras páginas para que os reencontréis con Sandra y Zac.