dimarts, 20 de juny de 2017

Háblame bajito



¿Quién dice que solo son los jóvenes los que están perdidos y no saben qué hacer con su futuro? He aquí un ejemplo de que más de uno y tras algún varapalo de la vida se siente solo entre la multitud, con miedo al nuevo día y a enfrentarse a un futuro que no tenía previsto, aunque en la vida lo previsto es muy relativo ya que el destino tiene la mala o buena costumbre de hacernos tambalear, de cambiar nuestros esquemas día si y día también y así obligarnos a ser más fuertes y a enfrentar a nuestros monstruos interiores.

Pita es la protagonista de Háblame bajito, una mujer triunfadora en su profesión de periodista pero que en su vida privada se encuentra montando una casa pequeña donde solo cabe ella ya que tras su ruptura sentimental debe empezar sola de nuevo.

Creo que en el ámbito profesional Pita tiene mucho de su autora Macarena Berlín, las dos son mujeres que más que hablar por hablar en la radio, lo que hacen es escuchar con el corazón y ayudar con intención, nada vago o banal, ambas ponen la carne en el asador para lograr llegar al oyente.

Me gustó la novela sobre todo por el título, Háblame bajito es la mejor manera de hablar, para gritarse e imponerse no hace falta ni oyente ya que queda eliminado, pero cuando uno habla bajito es más personal, nos cuenta una confidencia, nos susurra al oído aquello que necesitamos escuchar y el que nos escucha presta toda su atención, es como una relación simbiótica entre dos almas aunque sea por radio.

Esta novela parece muy ligera y fresca, pero tiene su contrapunto de realidad, no solo descubriremos la vida personal de Pita, su relación con su padre o con sus tías, sus vacaciones y quién sabe si un nuevo amor, me dejó clavada en el sillón al leer el primer capítulo donde entrevista a uno de los supervivientes del atentado contra la redacción de Charlie Hebdo, en ella hay veracidad y a su vez la autora consigue transmitir la pena y el dolor del superviviente, un ejemplo de buen periodismo en estado puro.

La autora jugará con la ironía en la vida personal de la protagonista, con entrevistas reales que crean un contexto donde el lector puede reencontrarse, nos esconde una novela dentro de la novela y nos muestra la importancia de luchar contra nuestros propios miedos.

Su prosa fluida, su formato incluyendo WhatsApp remarcados en su burbujita y escrita en primera persona parece llamar la atención del lector y pedirle que le lea despacito, aunque es difícil dejar de leer.

Suma de Letras nos presenta un vida llena de altos y bajos, cercana, actual en la cual más de uno se puede ver reflejado. Si esta novela fuera radiofónica, como en la época de nuestras abuelas, muy pocas nos quedaríamos sin escucharla ni comentarla con las amigas.

Aquí os dejo un fragmento, leedla y escuchad el latido del corazón que se esconde entre sus páginas.