dilluns, 26 de març de 2018

Nunca mires atrás



Hoy no solo os voy a presentar una novela, sino un proyecto maravilloso y altamente adictivo para el lector amante del género negro.

SeisDoble es una propuesta de Menoscuarto Ediciones que nos presenta a una detective poco convencional, Sonia Ruiz, este hecho no sería nada nuevo sino fuera porque cada entrega va firmada por un autor o autores diferentes dándole su propio estilo no solo a la narración, sino que también crean aspectos distintivos y característicos en su protagonista.

Su primera entrega “Nada sucio” estaba firmada por Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, seguida por “El lado oscuro” por Andreu Martín, “El club de la élite” por Esteban Navarro y hoy nos encontramos con Nunca mires atrás firmada por nuestro querido Claudio Cerdán.

Las entregas son consecutivas pero no por ello se pueden leer por separado aunque de esta manera se pierde parte del alma no solo de la protagonista sino también del proyecto en sí.

El título es más que esclarecedor en cuanto leemos sus primeras páginas, a Sonia la convencen para ir a una reunión de antiguos alumnos del instituto, hecho por sí mismo que personalmente yo considero el primer crimen de la novela, hay momentos y personas que más vale dejarlas atrás.

Pero vamos a centrarnos en la noche en sí de Sonia, quien se despierta desorientada, amnésica, con resaca y creyéndose muerta dentro de un contenedor de basura, su ángel salvador es una antigua compañera, Mila, quien la ayuda y a su vez la hace espabilar dándole un caso nuevo, ha de encontrar a su marido quien se ha fugado.

Una investigación que parece sencilla pero que se irá complicando por momentos y a gran velocidad, dado que en sus escasas ciento cincuenta y ocho páginas el caso se da por cerrado y puntualizo en el se da.
Una trama que se acabará enredando con la mafia rusa, incendios, ultras del futbol y antiguos alumnos con ganas de revivir el pasado o transformarlo en lo que querían que fuera y quizás con un ángel vengador o de la muerte.

Sus personajes tienen cuerpo, son sólidos y nos ha encantado Pau, el casi becario del CNI, compañero de piso y quizás algo más de nuestra protagonista.

La narrativa está viva, es dinámica, te atrapa y no te suelta, no deja espacio para tomar un respiro y se lee de un tirón más por necesidad del lector que por su volumen.

Dicen que lo bueno si breve dos veces bueno y aciertan de lleno con esta entrega.

Para todos aquellos que descubráis a Claudio Cerdán, no os voy a reñir, pero si recomendaros “La revolución secreta”, “Diez negritos”, “Sangre fría” o “El club de los mejores” entre otros grandes títulos.